En estos días que corren es muy dificil acercar la lectura a los niños. Esta "alergia" que sienten hacia la lectura, no es culpa suya, puesto que ellos no son los responsables de haber nacido en un mundo en el que todo gira en torno a las nuevas tecnologías y al consumismo que estas conllevan. Es normal que en un mundo como el actual nuestros pequeños y no tan pequeños rechacen el placer de leer, estos solo son el reflejo del resto de la sociedad a la que solo le preocupa los bienes mundanos y no se paran a disfrutar de lo que puede suponer el simple hecho de coger un libro, comenzar a leer y sumergirse en la historia que su autor nos quiere transmitir.
Los jóvenes, debido a este entorno en el que le ha tocado a vivir, cada vez van perdiendo más rápido su inocencia, el gran valor de la infancia que se va para no volver. Poco a poco se van convirtiendo en máquinas que hacen todo aquello que les dice "la caja tonta" sin pensar por si mismos. Claramente podemos aprovechar este problema, cambiarle el rumbo y convertirlo en un beneficio, utilizando la televisión para que aprendan y desarrollen su madurez. Esto lo podríamos conseguir con programas educativos, dibujos animados con un trasfondo moral...que les inciten a pensar por si mismos.
Por desgracia, este tipo de programación no sale rentable a las grandes cadena de televisión a los que no les importa en absoluto la ignorancia de sus televidentes, sólo su propio beneficio. A estos gigantes les sale más fácil y económico hacer una programación que "atonte" al tele espectador.
Finalmente, si el beneficio propio y no el bien común siguen siendo la prioridad para la sociedad, seguirán existiendo personas pegadas a la televisión viendo programas absurdos sin objetivos ,con vidas sin sentido sin pensamientos propios...¿Dónde se encuentra el límite?
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