El otro día durante la clase de filosofía confirmé mis sospechas con respecto a que la educación actual no es tan objetiva como nos pretenden vender.Esta confirmación se produjo cuando la profesora de esta asignatura con el pretexto de darnos un explicación sobre las suspensión de actos, excursiones... en mi instituto comenzó a expresar su punto de vista subjetivo sobre esta situación y sobre otros temas de rabiosa actualidad. Hasta aquí no hay nada que extrañe, pero por desgracia este punto de vista se convirtió en un discurso monopolizado por su opinión y sin ningún otro punto de vista que pudiera rebatir sus argumentos. Algunos pensaréis que hubiésemos podido expresar libremente nuestra opinión con el simple hecho de levantar la mano, pero en este sistema educativo la última decisión la tiene el profesor y es de él de quien depende tu nota con la cual podrás acceder a una u otra carrera. Esto os puede parecer exagerado, pero queramos o no: es cierto. Como en todos lados hay excepciones, es decir, en este caso profesores de filosofía a los cuales no les importa la idea que expreses sino de que manera la argumentes y por suerte he tenido la oportunidad de dar clases con estos "bichos raros". Por desgracia, tambien hay polos totalmente extremos que cumplen con esta injusticia de forma tajante y al poner la nota y cito textualmente: " yo cuando pongo la nota miro la foto y el nombre y según como me caiga si tiene un 4,3 le pongo un cinco o un cuatro". A este grave problema de la subjetividad a la hora de poner las notas en nuestro sistema académico le debemos añadir el egoísmo que expresan gran parte del profesorado.Este egoísmo ha quedado claramente reflejado después de ver las ultimas acciones llevadas acabo en el ámbito de la educación y consiste en preocuparse exclusivamente por su salario escudándose en los alumnos.Si nos damos cuenta los profesores solo han protestado de la situación de la educación casualmente cuando se les ha tocado el sueldo y además se escudan de forma rastrera ocultando su verdadera protesta usando la situación desfavorable para los alumnos que provocan los recortes en sus sueldos, es decir, suspensión de actividades, excursiones, dinamismo en las clases... situaciones que provocan ellos mismos de forma, como he dicho antes, egoísta.De esta manera incitan al alumnado a apoyarlos en sus reivindicaciones egoístas,condicionándonos, puesto que no podemos quejarnos de ninguna manera sin poner en riesgo nuestra nota, debemos tragar y mientras estemos en horario lectivo hacerles caso en la manera de lo posible, eso si, sin perder nuestros valores. Además también usan como pretexto el déficit que existe en las escuelas e institutos públicos el cual ciertamente provoca la falta de calefacción en las aulas, el uso de hojas recicladas en exámenes, la falta de folios... pero esta deuda no se ha generado de la noche a la mañana, aunque era claramente favorable usarlo ahora a su favor.Según mi opinión esta actitud anti-solidaria con los alumnos se ha dado a conocer de forma clara tras las últimas actuaciones en el seno del alumnado valenciano. Con ésto me refiero a la ausencia de profesorado en las manifestaciones con cargas policiales acaecidas en estos últimos días hacia alumnos del Instituto Luis Vives de Valencia: consistía en una protesta por la situación en la que se le imparte educación a los alumnos( sin calefacción,con cortes de luz y el resto de consecuencias que supone la deuda y también, por supuesto, la actitud llevada a cabo por profesores o al menos según mi opinión).En estas manifestaciones con cargas hubo una asistencia exclusiva de alumnos y en algunas ocasiones de padres de estos, en cambio, a las únicas manifestaciones que han asistido tanto profesores como sindicatos no ha habido ningún tipo de carga y han consistido en reivindicar su descontento respecto al recorte en sus sueldos(usando el escudo explicado anteriormente:los alumnos) y respecto a las cargas contra alumnos( lo cual hubiera sido bastante alarmante que no hubieran reivindicado), lo que nos demuestra que se sigue atacando al más débil y que nuestros educadores(en su mayoría) "se miran el ombligo".Personalmente se me ha demostrado esta situación cuando una serie de alumnos decidimos manifestar nuestro descontento mediante una concentración en las puertas del instituto, hay que alegar que esta concentración no estaba legalizada ya que no se organizó de forma correcta pero si estaba comunicada al equipo directivo, es más éste nos incitó de alguna manera a ponerla en marcha.
Finalmente el seguimiento de esta concentración fue bastante cuestionable, aun así,según mi opinión es más motivo para calificar de injusto y excesivo la actuación que llevo a cabo el equipo directivo. Esta actuación consistió en llamar a la Policía Nacional la cual nos dijo que le habían llamado porque habían tirado piedras contra el instituto y que a la próxima vez que vinieran desalojarían ya que la concentración no estaba legalizaba ni se le había comunicado al centro. Menos mal que la presencia de la Policía fue disipando a los pocos que habían ya que pasaron una segunda vez y en mi mente se repite la escena que podría haber tenido lugar si el seguimiento hubiese sido mayor y en vez pasar, hubieran bajado una segunda vez. A esto hay que añadirle el continuo seguimiento de la concentración por un coche de Policía Local el cual al principio de la jornada nos advirtió mediante la megafonía del coche y bueno,no hace falta decir que ningún profesor nos acompañó, solamente algunos se dignaron a aplaudirnos mientras entraban pero ninguno se atrevió a quedarse y perder el salario de una jornada laboral por solidarizarse con los alumnos. También podríamos decir que algunos profesores antes de que viniera la Policía dialogaron con el grupo de estudiantes propensos a causar altercados y cuando ésta apareció desparecieron todos.
En conclusión en este mundo en el que vivimos no os fiéis de casi nadie y menos de los que insisten en coaccionaros aunque no nos demos cuenta.
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