Entre los muchos brotes de un manzano hay uno especial el cual tras un periodo de tiempo, a veces corto y otras veces más largo,marcado por la espera,la paciencia y por cuidadosos mimos dará lugar a una flor que desprende un sinuoso y casi inapreciable aroma que impregna todo su alrededor formando un gran abanico veraniego y este perfume, insignificante para algunos,de la naturaleza le permitirá convertirse en una manzana de una gran utilidad y valor. Este fruto al igual que su predecesor necesitará días y semanas de cuidado y gran espera, pero si sabemos ser pacientes con tranquilidad y sosiego se obtendrá el resultado esperado y dará paso a madurar y a dejarse caer levemente del árbol que la sostiene.
Una vez ha caído entre nuestras manos y antes de darle un pequeño mordisco a este fruto que tanto ha costado conseguir, se lava de manera impetuosa y con gran ahínco e incluso después de haberlo lavado y de estar totalmente reluciente se revisa detenida y cuidadosamente para encontrar algún pequeño desperfecto como puede ser: el pequeño picotazo de otro ser vivo, algún golpe,una parte más madura de la cuenta... un sin fin de posibles "imperfecciones" que pueda tener una simple manzana y que hace que se deshaga de ella y se desperdicie, como si de basura se tratase, un fruto tan valioso. En cambio, en mi casa desde pequeño me han enseñado que cualquier daño imperceptible no es suficiente para echarte hacia atrás y dejar pasar una gran oportunidad como es la de disfrutar de un fruto como éste que nos brinda la Madre Naturaleza,la vida. Esta lección se basa en unas simples acciones como por ejemplo:si tiene un pequeño picotazo,fácil:significa que es tan dulce y sabrosa que muchos otros han intentado comerla pero eres tú quien ha tenido la suerte de que te haya caído en las manos y debes aprovecharlo,solo debes desprenderte de esa pequeña zona mordisqueada;si tiene un golpe es porque ha sufrido por algo externo y por eso mismo, debemos apreciarla más y no hacerla sufrir con nuestra indiferencia o repudio.Por último, si tiene una zona más madura que el resto quiere decir que ha sido mucho más tiempo cuidada y por tanto será más dulce que el resto de la manzana y aunque no nos guste no debemos desperdiciarla totalmente entera,ya que, como todo en la vida tiene sus peores y mejores partes,unas más dulces y otras más ácidas y al final es todo el conjunto el que debemos apreciar y acabamos saboreando;no podemos ir quitando cosas porque no nos gusten porque al final nos quedaremos sin nada.
Después de este "ritual" muchas persona deciden quitar la piel, dejar a este fruto al descubierto, sin protección, desnudarla, convirtiéndola así en algo aún más vulnerable si es posible. De esta manera, hacemos de este fruto algo nuestro, de nuestra propiedad,lo poseemos; para que así, ningún otro pueda disfrutar de él si por ejemplo, se nos cae al suelo. Sin embargo, muchos expertos afirman que la piel tiene unos grandes beneficios para los dientes.
Y por fin llega el gran momento de hincar el diente. Poco a poco abrimos la boca e introducimos la manzana y en el momento en el que nuestro diente de la zona superior e inferior toman contacto con este fruto ejercemos una pequeña fuerza cerrando la boca y dando lugar así a nuestro primer mordisco. Una vez dado el mordisco comenzamos a masticar y se produce un juego en el que de manera inconsciente utilizamos los dientes,la lengua,la saliva entremezclando los pequeños trozos de manzana que poco a poco se van convirtiendo de manera mágica en sabor y en algo extraño que va desapareciendo.Entonces de manera impulsiva volvemos a repetir la acción:damos un segundo mordisco, y así repetidamente hasta que percibimos que nos acercamos a las semillas, en ese momento retrocedemos y volvemos a empezar en otra zona de la manzana.Esta acción es un continuo que va llenando nuestro paladar de sabor pero que pronto se acaba cuando solamente nos queda el pequeño tronco que sostiene las semillas y de donde, por mucho que nos pese, no podemos aprovechar. Tras acabarla debemos esperar a que una nueva, puede que mejor o peor,manzana caiga en nuestras manos o tengamos la valentía de arracarla nosotros mismos del árbol, pero eso sí debemos que tener sumo cuidado y no dejarnos llevar por la desesperación ni por los impulsos, ya que, seguramente solo conseguiremos coger la manzana antes de tiempo y que el resultado sea lejano al que esperábamos y dejemos perder tanto tiempo de espera y cuidados.
Por último,aunque la manzana caiga a su tiempo,a veces, puede convertirse en algo incluso en nuestra contra.Esto pasa cuando esta fruta una vez ha caído, debido al paso del tiempo y al olvido poco a poco se va pudriendo, va muriendo. Se convierte de un regalo de la naturaleza a algo de colores oscuros,sobrios; de un olor totalmente contrario al aroma que desprendía su flor.Algo que atrae a alimañas tan odiadas como las moscas como si fuera basura, y es que realmente el único destino posible de este antiguo valioso fruto es el del deshacerse de él. Y de esta manera se deja perder el fruto de la vida.

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